| Txomin Badiola |
(Bilbao, 1957)
La obra de Txomin Badiola tiene desde sus inicios distintas referencias que van desde los planteamientos de movimientos de vanguardia, como el constructivista, hasta las propuestas realizadas por Oteiza. Badiola llegó a convertirse en los años ochenta en uno de los máximos exponentes de lo que se vino a denominar "nueva escultura vasca". A partir de 1990, año en el que se traslada a Nueva York, comienza a interesarse por medios como el vídeo y la fotografía, lo que se tradujo en un giro en su producción, pasando a tener gran importancia las alusiones a lo cotidiano, siempre filtradas a través de los medios de comunicación, el rock y, sobre todo, el cine. Sin desprenderse nunca de su condición de escultor, aunque sí cambiando su escala, materiales y configuración, su obra evoluciona desde unas propuestas básicamente formalistas hacia otras de carácter narrativo a través de la introducción de medios audiovisuales. Citando a una de sus más claras influencias, el cineasta francés Jean-Luc Godard, Badiola expresa la intención de su trabajo: "No quiero comunicar algo, quiero comunicar con alguien". |
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 | Vida cotidiana (con dos personajes pretendiendo ser humanos) (1995) DVD color y sonido. 5?.
Edición: 2/5 + 1 P.A. |
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En Vida cotidiana (con dos personajes pretendiendo ser humanos), Txomin Badiola presenta a dos individuos encapuchados, sin más ropa que un calzón deportivo y unas botas militares, entre los que se establece un diálogo de tipo performativo. Un diálogo abocado a la incomunicación que se conforma a través de las distintas acciones que, a ritmo de rock, realizan uno frente al otro: sentarse, leer, bailar? El lugar en el que se desarrolla la acción (una construcción de madera propia de las instalaciones de Badiola) está repleto de residuos de esa vida cotidiana a la que hace referencia el título. La extrañeza que este marco produce no sólo en el espectador, sino incluso en los mismos protagonistas, queda reflejado en las palabras del artista: ??un particular sentimiento de melancolía, (?) en el que un personaje, cuanto más rodeado de elementos, utensilios, conceptos, extensiones, objetos, todos ellos destinados a engrandecerle, más profundamente solo, desorientado y triste se encuentra?. Es a través de dichos elementos y de su representación como los dos personajes anónimos, irreales, son dotados de humanidad, convirtiendo así este habitáculo en el espacio donde el sujeto puede negociar su identidad.
C.O. |
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