| Cuando en 2004 el MUSAC comienza la preparación de la exposición Vibraciones, uno de los puntos clave que se plantea para la misma es la producción de un proyecto específico en, por y para la ciudad de León. Concebido como un encargo del museo a Dora García, la idea propuesta es la de retomar una ficción ideada por ésta cinco años antes (el proyecto Heartbeat) para convertirla en una realidad que se materializase como tal en la ciudad de León, presentada siempre en el más absoluto de los secretos en lo que a sus promotores se refiere, y que sólo saldría a la luz como proyecto artístico en la inauguración de la exposición en el mes de septiembre de 2005. El punto de partida utilizado es simple: desde hace unos años, existe en Europa del Norte una tendencia urbana en la que sus componentes son adictos al sonido de su corazón, y de forma casi constante están conectados, por medio de auriculares, a la grabación de sus propios latidos. Esta tendencia poco a poco ha ido cobrando adeptos a lo largo y ancho del continente, e incluso superando las fronteras europeas, gracias sobre todo al sitio web creado por ellos, www.heartbeaters.net (una página creada específicamente para este proyecto), y uno de los lugares donde ha encontrado una mayor aceptación es la ciudad de León. A comienzos de 2005, y para reforzar la verosimilitud de esta propuesta, se contactó con un grupo de jóvenes leoneses a los que se adoctrinó sobre la naturaleza de la misma y se les facilitó una identidad, así como una grabación de sus latidos que les permitiera ponerse en la piel de verdaderos heartbeaters. Dentro del mayor secretismo, y con la premisa básica de que toda noticia que surgiera en relación con los heartbeaters debía resultar verosímil, fruto de un fenómeno natural, y no como un proyecto artístico auspiciado por el MUSAC, se contó con la colaboración de críticos musicales, periodistas y otros "cómplices" de actuación. Poco a poco, en la ciudad de León comienzan a aparecer noticias sobre esta emergente tendencia: los actores frecuentan bares, conciertos y diversos acontecimientos con sus auriculares siempre puestos; aparecen artículos de prensa en referencia a los heartbeaters; anunciospor palabras en diversos periódicos; fiestas de heartbeaters; entrevistas en radio y televisión; carteles con la página web que se pegaron masivamente por la ciudad... Todo ello perfectamente documentado a través de la página web, controlada por la propia artista y elaborada a partir de las intervenciones de los heartbeaters. Igualmente, uno de los puntos clave del proyecto fue la edición de un disco integrado por siete grupos de la escena musical leonesa que, ajenos al carácter de proyecto artístico que en realidad tenía, contribuyeron con un tema de nueva composición a partir de una base de latidos del corazón. Para la presentación del disco en prensa, se contó con un "falso" director artístico de la productora discográfica Musique Camus (nombre encubierto de MUSAC). La repercusión del proyecto, reflejada en nuevos miembros adscritos a la comunidad de una forma natural, o toda la información "no pactada" que ha podido aparecer en prensa, o en especial el disco surgido a raíz de este proyecto, nos permiten hablar de una verdadera realidad, materializada como tal más allá de la ficción de la que parte. El límite que separa lo artificial de lo natural, la realidad de la ficción, al fin y al cabo, se presenta de forma más sútil que nunca. Una idea concebida en la mente de la artista y desarrollada como ficción, ha escapado a la voluntad creadora de ésta y tomado conciencia de sí misma en tanto que realidad independiente, apareciendo como obsoletas las distintas cuestiones surgidas en torno a los límites entre lo real y lo ficticio: podemos ver este trabajo como una labor de investigación en torno a la validez de unas pautas de comportamiento adquiridas, y la influencia de la música y las tendencias como motor del desarrollo de un grupo social. Un experimento, al fin y al cabo, que por definición escapa a la voluntad creadora de su autor desde el mismo momento de su puesta en práctica. La presentación al público de este proyecto toma forma de recopilación de todo el material audiovisual surgido directa o indirectamente a partir del desarrollo del mismo. Abriendo con el vídeo que fue origen del proyecto (Heartbeat, 1999) y con una introducción textual de la propia artista, nos adentramos en un espacio dedicado a la documentación de Heartbeaters.net desde sus mismos orígenes. Presidido por la página web que ha sido centro y motor de todos los participantes, el espacio expositivo ofrece distintos apartados para el público. En una primera mesa tenemos la oportunidad de escuchar el disco HEARTBEAT gracias a cuatro reproductores destinados para ello. Otra mesa con cuatro ordenadores nos permite navegar por la página web creada específicamente para esta producción, ahora totalmente abierta al público en todos y cada uno de sus apartados. Sobre las paredes que delimitan el espacio, un montaje fotográfico nos ofrece algunos de los momentos claves en el desarrollo de Heartbeaters. net: noticias en prensa, carteles promocionales, fotos de diversos heartbeaters... Por último, un videoclip producido para esta exposición nos ofrece un resumen de los momentos más interesantes vividos a lo largos de estos meses. Sobre este vídeo, el espectador podrá consultar, a través un menú interactivo controlado por ratón, todo el material generado en prensa, imágenes fotográficas, vídeos, entrevistas y aportaciones de todos los heartbeaters. |