Bajo las influencias de la iconografía desplegada por la cultura denominada como Neo-pop y desarrollada en Europa y EEUU a principios de los años ochenta, y a través de una cuidada técnica del dibujo, la acuarela, el lápiz o la tinta, Jen Liu examina las fronteras contemporáneas de lo político y lo cultural. Mediante imágenes nutridas del mundo del cómic, los dibujos animados, los medios de comunicación de masas, la publicidad o la cultura popular, crea mundos aparentemente imaginarios pero que, observados con detenimiento, podrían ser consagrados en éste. El resultado son composiciones abigarradas, colores intensos, llamativos y fluorescentes, donde se representan universos conformados de microcosmos que se materializan ante el espectador a modo de figuras esféricas flotantes, suspendidas en el espacio como si de planetas se tratasen, y habitados por amalgamas temáticas que pudieran refererirse a cualquier conflicto bélico o lugar superpoblado. Visiones invadidas por el caos que parecen construirse sólo a través del estado de sueño, y sólo allí parecen tener orden, pero que Liu, al más puro estilo de la técnica del automatismo que el Surrealismo popularizó a comienzos del siglo XX, pone frente al público. Cada uno de sus astros son conectados y recorridos por carreteras secundarias, o autopistas de "baldosas amarillas" circundadas de floras y contrucciones imaginarias, y que perfilan el mapa referencial de la artista, que bien pudiera evocar a la literatura popular norteamericana ( El Mago de Oz) o a los autores clásicos de ciencia-ficción como H. G. Wells ( La Guerra
de los mundos) o George Orwell ( Rebelión en la granja), y que finalmente funcionan como notas a pie de página que sirvena la creadora para anular, que no congelar, el tiempo y elespacio de una existencia alegórica que gravita sin punto de partida o destino final. (A. P. R.)
Imagen: Brethren Of The Stone: Contingency Chart, 2006. Acuarela y tinta sobre papel. 132 x 126 cm. Colección Chadha, Ámsterdam/NL. Cortesía Upstream Gallery Ámsterdam/NL |